Esa mancha negra que salpica a la sociedad: La Homofobia.
Como
dice el título de este artículo, hoy quiero hablar de la homofobia y de cómo
esa mancha perturbadora, cada vez más extensa, está manchando la sociedad en la que vivimos.
Son
tiempos difíciles en los que cada uno “va a su bola” sin importar cuáles serán
sus consecuencias el día de mañana o cómo afectarán a otras
personas pero, por qué en el siglo veintiuno todavía sigue existiendo esa idea tan arraigada de que
los homosexuales deberían dejar de existir en la humanidad.
Como si
de pequeños Hitler´s se trataran van por
ahí acusando a la gente diciendo que “es una enfermedad genética” y
atropellando a toda persona “diferente” a ellos y es más, incluso algunos de
estos buenos elementos asesinan en algunos países a este colectivo, quemándolos
vivos mientras les abuchean y les tiran piedras.
Señores
míos, es de vital importancia que entiendan que ser gay NO ES UNA ENFERMEDAD ni
tampoco una DEFORMIDAD, es simplemente ser diferente al resto de las personas.
No digo por supuesto que los homosexuales son entonces “anormales”, no; al
contrario, son personas muy normales, tan normales como el resto de la
humanidad. Pertenecemos todos a la misma raza ¿pero por qué el homo sapiens sapiens es el único
animal que ataca a los de su misma especie? ¿Por qué el ser humano es capaz de
razonar para mal pero no para bien? Un ejemplo que siempre pongo es la famosa
bomba atómica, hemos sido capaces de inventar un arma de destrucción masiva
pero no somos capaces de inventar una cura contra el VIH o el SIDA.
En este
mundo, ser homosexual es difícil y a veces diría que es arriesgado y si no que
se lo digan a los miles y miles de homosexuales que han sido ajusticiados en la
plaza pública de alguna ciudad en algún país árabe.
Afortunadamente
en España, tenemos leyes que protegen a este colectivo y vivimos en una
sociedad civilizada, pero eso ha sido fruto de que una cuantas personas que
han luchado por esos derechos y que han ido en contra de la corriente por
construir una unidad común en nuestro país.
Pensemos
ahora el caso de David Cámara, un joven que sufrió homofobia en la consulta de
un ambulatorio diciendo la doctora que ser homosexual era antinatural y que
debería hacerse unas analíticas, porque los homosexuales propagan muchas
patologías venéreas cuando él sólo pretendía simplemente, que lo derivaran a
una consulta psicológica.
Miles y
miles de casos se escriben y archivan
todos los años en España a espera de la sentencia de un juez. Estos casos se
verían más reducidos si la justicia fuera más dinámica. Lógicamente, no pretendo decir que estos casos
deberían estar a la par que otro de
algún homicidio en primer grado pero sí que estos casos se vean y estudien más
rápido gracias a un sistema más dinamizado en lo que a nivel judicial se
refiere.
No les
entretengo más y aprovecho para decirles que ojalá tantos y tantos jóvenes que
sufren esto, denuncien a lo más
mínimo, porque eso es una bola que cada vez se va haciendo más grande. El ser
humano se destruye a sí
mismo y veremos algún día como nos extinguiremos y cada vez nos convertiremos en más animales irracionales que solo se guían por su
instinto y su egoísmo y no por su condición de animales racionales.